viernes, 3 de junio de 2016

CURSO: LEER, ESCRIBIR Y HABLAR EN EL NIVEL SUPERIOR - Dra. Ana María Pardo

 LEER, ESCRIBIR Y HABLAR EN EL NIVEL SUPERIOR

 

CURSO

Capacitador: Dra. Ana María Pardo

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LEER, ESCRIBIR Y HABLAR EN EL NIVEL SUPERIOR

 

“...El desafío es formar practicantes de la lectura y la escritura y ya no sólo sujetos que puedan “descifrar” el sistema de escritura. Es formar lectores que sabrán elegir el material escrito adecuado para buscar la solución de problemas que deben enfrentar, y no sólo alumnos capaces de oralizar un texto seleccionado por otro. Es formar seres humanos críticos, capaces de leer entre líneas y de asumir una posición propia frente a la sostenida, explícita o implícitamente, por los autores de los textos con los que interactúan, en lugar de persistir en formar individuos dependientes de la letra del texto y la autoridad de los otros...” * Lerner, D. (2001) “Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario”. FCE. México.

En la educación superior, la lectura y la escritura tienen una fuerte presencia ya que son el medio fundamental para la transmisión y la apropiación del conocimiento. Los estudiantes deben leer bibliografía, artículos y apuntes preparados por los profesores. Sobre ellos deben hacer resúmenes, tomar apuntes y notas escritas de las exposiciones y de posconceptos, deben responder guías de lecturas, elaborar trabajos prácticos, informes, trabajos de campo, monografías, ensayos, relatos de experiencias, proyectos, tesis, entre otros escritos.

Dado que, en el nivel superior la escritura es requerida frecuentemente como un modo de demostrar conocimiento y es utilizada para promover el pensamiento independiente, la indagación, la investigación y el aprendizaje, los textos privilegiados son los textos académicos (textos expositivo-explicativos y argumentativos). Estos textos, por su ámbito de circulación y por el rol que ocupan en la organización de los saberes, tienen como característica partir de situaciones comunicativas que informen, expongan y desarrollen nociones del discurso científico. Se entiende por este discurso aquel que, en cuanto al tema, remite a conocimientos acerca de la realidad construidos por las diversas ciencias.

En el ámbito de la educación superior se establece una comunicación docente-alumno en la cual se privilegian los términos de la especialidad, porque es necesario no sólo que los alumnos se familiaricen con los conceptos específicos, sino también que los utilicen adecuadamente. Por tal motivo, se privilegia la abundancia de definiciones que permiten la construcción progresiva de los saberes. Este es el punto de partida para la comprensión global de un tema propuesto, por eso lo que abunda en una primera instancia son estrategias explicativas diferentes como el ejemplo, la reformulación y la definición.

En una posterior etapa y ya afianzados ciertos conocimientos de lo específico de la ciencia que se trate, se puede recurrir a estos saberes previos de manera implícita como una parte de principios aceptados por la comunidad científica y abordar textos de secuencia argumentativa que crean una conceptualización racional de esa ciencia, a partir de la cual se disiente, se polemiza y se reconstruye el conocimiento.

 

LOS GÉNEROS DISCURSIVOS

El uso del lenguaje está determinado por la esfera de la actividad humana que se está desplegando: espacio científico-académico, el espacio laboral, el espacio familiar. Las personas no aprenden simplemente a hablar, al mismo tiempo van aprendiendo a construir y a recibir mensajes con determinadas características asociadas a la práctica que estén desarrollando. Cada ámbito o esfera de la actividad humana elabora tipos relativamente estables de enunciados: los géneros discursivos. Estos son infinitos ya que existen tantos como esferas de la actividad humana y son históricos puesto que existen, se transforman o dejan de existir de acuerdo con las transformaciones de la práctica social en que se sustentan. Los elementos constitutivos de los géneros son el tema, que es el objeto del discurso, el estilo (el modo en que se construyen los enunciados) y la composición. Respecto a este último, cada género adopta una estructura y en ellos predomina una determinada organización textual, como por ejemplo en el género cuento predominará la narración o en el género entrevista, el diálogo. Por lo tanto, el uso de un género determinado impone al hablante restricciones temáticas, estilísticas y composicionales, a las que debe adecuarse para lograr un uso eficaz del lenguaje. Los géneros discursivos propios del ámbito académico son el artículo académico, el paper y el libro especializado, considerados entre los más comunes de los géneros escritos. Ciertos tipos de conferencias, ponencias y comunicaciones a congresos se destacan entre los orales, ya que tienen la particularidad de ser originalmente escritas para ser luego leídas en voz alta. Entre los textos expositivos escritos aparecen el manual universitario, el tratado, el diccionario enciclopédico y el diccionario especializado. Estos textos pueden ser complementados por otros como los cuadernillos y fichas que suelen ser adaptaciones de capítulos de libros especializados o de artículos académicos preparados por los docentes responsables de los cursos.

El paratexto

La comprensión de un texto supone en sí misma una actividad de reducción de la información que se lleva a cabo a partir de la interacción que se produce entre el contenido de un texto y los contenidos previos del lector. Como estos conocimientos no son los mismos en todos los lectores y como puede darse más de una lectura razonable a un mismo texto, se recomienda a los estudiantes que comiencen por crearse expectativas en cuanto al desarrollo del texto a partir del paratexto, ya que esto los llevará a conocer la información esencial. Los elementos paratextuales son auxiliares para la comprensión del texto. Son aspectos morfológicos que constituyen un plus que se agrega al texto para facilitar su lectura o para favorecer un tipo de lectura que interesa al autor propiciar. Pueden proporcionar información orientativa previa a la lectura (tapa, contratapa, solapas de un libro, título, subtítulos, índice, dedicatoria, prólogo, epígrafe entre otros) e información adicional (notas, bibliografía, glosario, apéndice, ilustraciones, entre otros). El formato o diseño es considerado un elemento paratextual y abarca tipos de letra (negrita, bastardilla) y subrayados. Por otra parte, cabe aclarar que las forman que adoptan los elementos paratextuales están vinculadas al tipo de género.

El enunciador académico

El enunciador es quien lleva adelante el discurso colocándose en un lugar (habla desde la autoridad del saber o desde la experiencia personal o desde el poder) y adoptando determinados rasgos (formal e informado, informal).

El enunciatario o destinatario de un texto puede ser construido con diversos rasgos: informado, responsable, desinformado.

El enunciador académico debe utilizar términos precisos, definir conceptos, respetar las fuentes, fundamentar sus acepciones, respetar las normas de escritura, demostrar que conoce el tema al que se refiere.

Las secuencias textuales

Uno de los modos de acceder con mayor facilidad a los textos escritos es observar las regularidades que aparecen en ellos. Estas regularidades han sido descriptas desde diferentes perspectivas; por ejemplo según la situación comunicativa o el ámbito de circulación, los textos tienen distintas propiedades por pertenecer a un género discursivo o a otro. Asimismo los textos también han sido estudiados por las regularidades de su estructura, es decir por su organización interna. Por ejemplo, el lingüista J. Adam planteó que esta organización se relaciona con el predominio de una secuencia textual. Según este autor, las secuencias son unidades mínimas de composición textual, es decir, conjuntos de enunciados que se organizan de una manera particular. En función de su organización, las secuencias textuales propuestas son: narrativa, descriptiva, expositivo-explicativa, argumentativa, dialogal e instruccional.

La secuencia narrativa se caracteriza por presentar una sucesión de acciones o eventos finalizados. La secuencia narrativa predomina en el género discursivo cuento, pero también en géneros que no pertenecen a la ficción, como por ejemplo la crónica periodística o los manuales de historia. La secuencia descriptiva se caracteriza por presentar los rasgos salientes de un objeto, persona, paisaje o acción. Este tipo de secuencia predomina, por ejemplo, en el género guía turística, en el que también suelen aparecer insertas, secuencias narrativas para, entre otras posibilidades, contar sucesos relacionados con el lugar que se describe.

La secuencia expositivo-explicativa se vincula con el análisis y la síntesis de conceptos. En este sentido, los textos en que predomina este tipo de secuencia responden siempre a una pregunta que puede estar formulada explícita o implícitamente. En general, en este tipo de secuencia predomina el tiempo presente del indicativo y se busca generar una ilusión de objetividad; pues la explicación se presenta como una verdad no abierta al debate. En ella no se pretende discutir sino hacer comprender al interlocutor algo que desconoce o que no entiende. Los géneros discursivos en los que predomina la secuencia expositivo-explicativa son, por ejemplo, la clase teórica y la respuesta de parcial.

La secuencia argumentativa se estructura a partir de la postura que se adopta con respecto a un problema controvertido. Para convencer al interlocutor de que la postura propia es la más adecuada, se despliega una serie de argumentos o razones que funcionan como los pilares que la sostienen. Los géneros discursivos en los que predomina esta secuencia son, entre otros, la nota de opinión y el ensayo.

La secuencia dialogal se caracteriza por la alternancia de voces; su estructura es la de un diálogo y los géneros discursivos en los que predomina son, entre otros, los guiones de cine o televisión, las obras de teatro, la conversación cotidiana y la entrevista.

En la secuencia instruccionaI se presentan consejos y/u órdenes. Es habitual encontrar en ella el modo imperativo, ya que se apela a la segunda persona para que lleve a cabo las acciones que se consideran convenientes para lograr un determinado objetivo. Este tipo de secuencia predomina en los manuales de uso, las recetas de cocina y los reglamentos.

Es importante destacar que hablamos de predominio de una secuencia determinada ya que a la secuencia dominante suelen subordinarse otras. Tal es el caso, por ejemplo, de la secuencia descriptiva que se inserta en una obra de teatro (cuya secuencia dominante es dialogal) con el fin de disponer personajes y objetos de escena.

 

Los textos expositivos-explicativos y los textos argumentativos

De las secuencias que hemos visto -narrativa, descriptiva, dialogal, instruccional, expositivo explicativa y argumentativa-, las dos últimas son las que se privilegian en el ámbito académico, pues son las secuencias dominantes en la mayor parte de los textos que se leen y producen en los estudios superiores.

Esto no quiere decir que haya un límite claro entre ellas sino que cada texto tiende hacia lo expositivo-explicativo o hacia lo argumentativo, pero puede tener algunos elementos asociados a la otra secuencia. Se trata de extremos a los que se acercan los textos según el contexto de circulación, la finalidad, el tipo de problemática abordada, etc.

Para contrastar estos dos polos, pueden señalarse cinco ejes que los diferencian: la forma de abordar los conceptos y los fenómenos, el modo en que se presenta el enunciador (la voz hablante) y el modo en que se construye el destinatario previsto, la finalidad y la inclusión de enunciados de otros enunciadores, es decir de otras voces.

En los textos con secuencia expositivo-explicativa dominante se comunica un saber que se presenta como algo dado, es decir, como algo no controvertido. Es por eso que el enunciador, la voz hablante, prácticamente no exhibe rasgos de subjetividad. Asimismo, se prevé un destinatario con menos conocimientos sobre aquello que eI enunciador expone y/o explica. Por lo tanto el objetivo de estos textos es informar y aclarar conceptos nuevos o complejos a fin de equiparar los saberes entre los interlocutores.

En el caso de los textos que tienden a lo argumentativo, la problemática de la que se parte se considera controvertida, discutible. Es por eso que los conceptos se van construyendo a lo largo del discurso, como respuesta al problema planteado. Al adoptar una postura frente al problema controvertido, el enunciador manifiesta su punto de vista y su subjetividad y, a su vez, prevé un destinatario que puede compartir los mismos conocimientos, pero no necesariamente la misma postura.

Además de las diferencias señaladas en cuanto a la forma de abordar los conceptos y los fenómenos, la construcción del hablante y del destinatario, y la finalidad, los textos que tienden al polo expositivo-explicativo y al polo argumentativo también se distinguen por el modo en que se incluye la palabra de otros.

Así, en los textos que tienden al polo expositivo-explicativo, se intenta facilitar la comprensión de un conocimiento que se supone importante y, por eso, el discurso citado, es decir la voz incluida, se delimita claramente del discurso citante.

Asimismo, en estos casos, la palabra del otro no se utiliza de modo polémico (es decir, no se le presenta para discutirla o refutarla), sino que se la presenta en tanto voz autorizada en el tema que se explica o como voz responsable de aquello que se expone.

En el polo argumentativo, en cambio, al presentarse la palabra ajena desde una perspectiva que es propia, suele producirse una contaminación de voces. Por otra parte, en las argumentaciones no sólo se presentas citas para validar las afirmaciones propias apoyándose en la autoridad de otro (que conforman las citas de autoridad), sino que a veces también se incluye la vos del adversario para tomar distancia con respecto a lo afirmado o para contradecirlo (esto constituye la cita refutativa).

 

- 1- ACTIVIDAD NO PRESENCIAL: seleccione dos (2) tipos de textos e identifique de qué tipo es cada uno y señale el tipo de secuencia.

 

LA LECTURA

En el nivel superior, los estudiantes desarrollan prácticas de lectura muy variadas. Se lee tanto la bibliografía que indica un profesor para bordar un tema como los documentos más diversos que son objetos de análisis en las distintas materias: entrevistas, estadísticas, entre otros.

La lectura en el nivel superior no sólo exige atención al texto y al modo en que se construye el referente, también plantea el establecimiento de relaciones entre el texto y el contexto histórico en el que ese texto se ha producido y, por sobre todo, en el desarrollo de la capacidad de ubicar la obra leída en el campo científico, intelectual, cultural, religioso o político en el que se inserta, con el fin de poder evaluarla en cuanto a su lugar (de prestigio, de poder o de subordinación) en el campo.

Además de todo lo visto hasta ahora, los textos argumentativos o explicativos se construyen para dar respuestas a distintos tipos de interrogantes. Estos interrogantes no necesariamente están explícitos en el escrito. Parte de la tarea del lector es reconstruir la pregunta, pues el interrogante pone en evidencia el tema a tratar.

Los interrogantes o preguntas no sólo son importantes para reconstruir las cuestiones a tratar, también suelen funcionar como una estrategia para persuadir al destinatario y contribuir a que acepte el punto de vista del enunciador.

En síntesis, la reconstrucción facilita la selección y la jerarquización de la información leída así como su evaluación. Un buen lector puede, de esta manera, identificar los objetos y analizar los modos en que son abordados.

Cuestionarios generales para la lectura de libros, capítulos o temas

Tres aspectos a tener en cuenta a lo largo del curso académico:

1. ¿Qué trata de lograr el autor en este capítulo (o en los materiales elegidos)? Expresarlo con palabras propias del modo más breve posible.

2. Resumir del modo más breve posible los puntos, conceptos, principios o conclusiones principales desarrollados en el texto, capítulo, material de clases u otros materiales elegidos.

3. ¿Cree que el autor ha alcanzado su propósito en forma razonablemente satisfactoria? Explicar por qué o sugerir agregados y/o reformas.

Si se trata de un artículo:

1. “Introducción”: ¿De qué modo el autor prepara el contexto para el tema? ¿Cuáles son los aspectos originales? ¿Cuáles son los elementos sobre los cuales se pone el acento?

2. “Tesis”: ¿Cuál es el problema, la cuestión o el tema?

3.Cuerpo”: ¿Cuáles son las ideas principales o información utilizadas por el autor para abonar o desarrollar su tesis? ¿En qué orden expone estos materiales? ¿Y cómo demuestra su validez?

4. “Conclusión”: ¿Se limita el autor a resumir? ¿O bien ofrece información, una interpretación o conceptos adicionales?
 

- 2- ACTIVIDAD NO PRESENCIAL: Elegir un texto expositivo-explicativo y/o argumentativo e  identificar y transcribir las siguientes características: 1) Tema, 2) Idea Principal, 3) Explique con sus palabras el significado de un tópico específico que trate el texto, 4) Saque conclusiones y/o haga inferencias y 5) Identifique si usa lenguaje figurado y explique a qué se refiere.

LA COMUNICACIÓN ORAL

 

La comunicación oral es sumamente importante para socializar, compartir ideas y sentimientos; pero en la Educación Superior es de vital importancia para expresar el conocimiento y, consecuentemente, muchas veces depende de esta habilidad la aprobación de los distintos espacios educativos. A continuación se presentan algunas técnicas, que si bien pueden resultar muchas, practicando las que más pueda, aumentará significativamente las chances de éxito en las evaluaciones y también, en el futuro, en el desempeño de la carrera. Por ello, se han agregado algunas estrategias que no solo sirven para la instancia netamente académica, sino que trascienden a la vida misma.

1.    Antes de comenzar a hablar espera a que se haga silencio


Cuando el silencio sea total, comienza a hablar, de lo contrario espera; esto creará expectativas en tu profesor, examinador o auditorio, y el mismo se encargará de crear silencio.

Para abrir una presentación, necesitas un ‘gancho’ que capte la atención del profesor o de los oyentes. Para interesarlos, tal vez sería conveniente hacer una pregunta, o empezar con una buena anécdota.

 

2.    Ten en cuenta la importancia de tu posición y buena presencia personal


La presencia es lo primero que se comunica y muchas veces determina la eficacia del mensaje. Debes transmitir confianza, porque la confianza es muy atractiva. Tu cuerpo debe estar perfectamente compuesto, relajado.

La buena posición es un principio que condiciona el éxito de la exposición.

o        Estando parado/a, coloca los pies a treinta centímetros de distancia con los dedos apuntando hacia el frente, y un pie ligeramente adelante del otro. Los dos pies deben estar apoyados firmemente en el suelo, para evitar movimientos que sugieran nerviosismo.

o        No aprietes las rodillas, esto dificulta la circulación.

o        Relaja los brazos a los costados, las manos deben estar sueltas.

o        Respira profundamente por la nariz. Esto levantará el pecho y alineará el cuerpo desde la cabeza a los pies.

o        Ya sea de pie o sentado, tu respiración debe ser regular y tranquila. Siempre que te sea posible, respira lentamente, en forma consciente, seis o siete veces antes de comenzar a hablar.

o        Relaja los hombros y los brazos a los costados.

o        Es aconsejable que elimines la rigidez física durante la disertación, mediante una correcta movilización y utilización de manos, ojos y rostro.

o        Los gestos espontáneos permiten lograr una soltura mental y emocional, factor importante de desinhibición, al mismo tiempo que mantienen al auditorio interesado.

o        Las manos caídas a los costados, la mirada floja y la distensión son los puntos fundamentales a tener en cuenta.

o        Debes siempre evitar tener objetos en las manos que puedan desviar la atención de los oyentes. Pero en aquellas circunstancias en que sea necesario valerse de ayudas visuales u otros elementos, hay que darles un tratamiento especial: no mostrarlos hasta que estemos dispuestos a usarlos; en ese momento, todos deben verlos y la disertación debe dirigirse al auditorio y no a esos objetos. Cuando termine la necesidad de utilizarlos deben ser guardados de modo tal que nadie los vea (evitando distraer la atención de los oyentes). Los apoyos visuales, simplifican los conceptos y añaden interés  (como memoria visual) en el oyente. Las imágenes tienen un poder permanente. Por otro lado, los apoyos visuales aclaran tus ideas y te permiten mantener más fácilmente el rumbo. Pueden incluso derribar las barreras del idioma. Pero es muy importante programar exactamente el uso de los pizarrones, cartulinas, dispositivas, filmaciones, etc., definiendo cómo  y cuándo se utilizarán.

o        Con respecto a los ojos, debes repartir la vista en todos los oyentes, sin que se pose demasiado en alguno de ellos en  particular. Provoca gran malestar en el oyente sentirse mirado, con insistencia, por el orador. Establece contacto visual para entablar relaciones. Habla uno por uno con los profesores o compañeros que componen un grupo. Utiliza todo el cuerpo para reforzar el mensaje. Inclínate hacia adelante, hacia el público. Haz ademanes firmes para no distraer la atención de tu mensaje.

o        La posición adecuada para hablar en público es de pie; sin embargo, es conveniente sentarse por breves momentos, a efectos de descansar, tanto el orador como el auditorio.

o        No distraigas al público con algún detalle de tu atuendo o por jugar con algún objeto.

o        Recuerda que muchos errores en la posición pueden descubrirse practicando frente a un espejo.

o        Si se te secó la boca, lentamente toma un sorbo de agua para mojar los labios; luego, con calma, deposita nuevamente el vaso en su lugar.

 

3.    No abandones el tema

 

La disertación debe tener un OBJETIVO y tienes que avanzar hacia él en forma progresiva. Sin embargo, existe el peligro de que al enriquecer la exposición (o el examen oral) con ejemplos y referencias, te apartes del tema central. Es necesario que persistas en el tema evitando al mismo tiempo interrupciones de los compañeros u oyentes cuando éstas deriven la cuestión hacia temas tangenciales.

 

4.    Aprende a encauzar la conversación

 

Los aportes del profesor que toma el examen o de los oyentes (otros alumnos o ayudantes de cátedra) resultan muchas veces positivos y te pueden ayudar. Pero en ciertas ocasiones, hacen que el discurso entre en un cauce trivial o se aparte del propuesto primitivamente. Existen procedimientos para encauzar la conversación; por ejemplo, decir: “... sus palabras me traen a colación...” o“...eso me recuerda...”. Cualquier procedimiento empleado debe ser cuidadosamente escogido, a efectos de no ofender al oyente.

 

5.    Busca ideas y aprende a elegir los temas


Las ideas surgen de la experiencia y de la habilidad que tengas para manejarlas. La persona que tiene ideas puede apelar a ellas en cualquier momento. No se puede sostener una conversación si no se tiene algo que decir.

o        En cuanto al tema, si es que lo puedes elegir, debe ser uno sobre el que tengas una opinión formada, y si no lo puedes elegir como en el caso de un examen, es muy importante que además de la opinión del autor, puedas incluir la tuya propia o tu mirada especial, para que puedas hablar con autoridad, y si al mismo tiempo el tema te apasiona, es éxito asegurado.

o        Si en lugar de un examen debieras dar una clase especial o demostrar tu capacidad como orador, al seleccionar un tema, debes buscar dentro de ti mismo y para ello puedes recurrir a:

 tus experiencias,  tus creencias,  tus estudios o tu especialidad dentro del estudio,  tus proyectos,  tus emociones,  tus sentimientos,  la experiencia ajena.

 

6.    Proporciona ejemplos 


Debes tratar que tu discurso interese fácilmente al auditorio o que tu mensaje llegue fácilmente al profesor que lo examina. Para ello, una correcta ejemplificación, con relatos y objetos concretos, resulta de gran ayuda y clarifica la exposición.


Si dices: “Los escritores argentinos son muy inteligentes”, podría suceder que el profesor o algún oyente conozca algunos escritores que no participen, a su juicio, de esa cualidad y no creyera en tu juicio como orador. Entonces sería más correcto decir: “Los escritores argentinos, como por ejemplo XX, YY, etc, han demostrado ser muy inteligentes”. Además, podrías aportar algunos datos (sobre la personalidad de esas figuras) que refuercen tu concepto sobre ellos “… por ejemplo cuando se adelantaron a XXX hechos en sus obras tales como ZZZZ…”

 

7.    Haz comparaciones  


Este principio consiste en buscar elementos conocidos por el auditorio, que tengan analogía con tu tema de exposición. La comparación puede ser, por ejemplo, entre el cerebro y la computadora, entre el funcionamiento del radar y el rebote de una pelota, o una oración como: “es tan alto como un obelisco”, etc.

 

8.    Realiza contrastes


Su uso tiene los mismos efectos que la comparación, pero se basa en el caso inverso. Es decir, debes buscar alguna relación llamativa entre dos elementos para llamar la atención del profesor o auditorio. Por ejemplo, el siguiente relato: “hace 70 años se encontró en un lago de la India un terrible monstruo que medía 120 metros de largo, 15 de ancho y 22 de altura, siendo su peso aproximado de 100 toneladas, pero su cerebro apenas tenía el tamaño de una bola de billar”.

Por regla general, colocar frases ‘de efecto’ cada cinco minutos, mantendrá vivo el interés del auditorio.

 

9.    Usa estadísticas


Su correcta utilización constituye una gran ayuda. Sin embargo, una gran cantidad de datos estadísticos intercalados en la exposición puede llegar a aburrir, por lo cual éstos deben ser utilizados con un criterio adecuado. Un buen recurso consiste en dramatizar las cifras, diciendo, por ejemplo, la cantidad de átomos que entran en un alfiler, o el tiempo que tardaría una tortuga en atravesar el territorio argentino, etc.

 

10.  Proporciona detalles


Su uso eficiente da brillo a la exposición, pues presenta un paisaje muy difícil de olvidar. Una misma disertación puede ser enfocada como un relato de los hechos, o matizada con una serie de detalles que amplíen o mejoren la exposición.  Sin embargo, la experiencia ha demostrado que el uso incontrolado de los detalles produce aburrimiento y alejamiento de la idea central.

Veremos dos maneras de decir lo mismo, con la diferencia del uso de detalles.

A): “Recién cuando el vecino me avisó, me di cuenta del incendio en la casa contigua a la mía. Fue un gran desastre, especialmente por las pérdidas materiales. Por poco no hubo víctimas”.

B): (con detalles). “Dormía plácidamente en mi habitación, cuando golpearon desesperadamente a mi puerta. Con no poca dificultad y rabia me levanté de la cama y llegué hasta la puerta. Al abrirla, vi a mi vecino haciendo gestos que no comprendía. Luego de un instante, se tranquilizó y me avisó que se incendiaba la casa de pensión contigua a nuestro edificio. Recién al mediodía los bomberos lograron controlar el fuego; el cuadro era tremendo. El efecto del fuego y del agua había destrozado y arruinado todo el mobiliario de la casa; nada quedó en pie. Pero afortunadamente, al iniciarse las primeras llamas, los inquilinos de la pensión alcanzaron a huir, salvando así milagrosamente sus vidas”.

Como se puede apreciar, existe una gran diferencia entre estos dos discursos. Pero también en este párrafo se aprecia que el uso incontrolado de detalles podría resultar negativo.

 

11.  Utiliza testimonios


En los discursos basados en relatos o informaciones es necesario valerse de testimonios que aseveran la veracidad de lo expuesto. Estas pruebas deben ser, por supuesto, conocidas por el auditorio. Otra forma de utilizar testimonios, es la referencia a opiniones de personas importantes o muy conocidas, lo cual produce un respeto por la información transmitida.

Busca una cantidad grande de casos personales que ilustren el tema. Los casos personales grafican con una connotación más auténtica. Habla sobre tus propias experiencias.

 

12.  Haz crecer tu idea o tu tema


Debes pensar continuamente en las posibles mejoras y ampliaciones que pueden tener tus ideas. De esta manera, las exposiciones adquieren un tinte auténticamente personal, al darle al inconsciente la posibilidad de hacer conexiones ingeniosas. Todo nuevo aporte a tu idea, debe ser anotado esquemáticamente, a efectos de recordarla con posterioridad.

 

13.  Demuestra Individualidad


El principio anterior estaba dirigido a la individualidad del discurso, que significa no copiar pensamientos ajenos, sino hacer crecer las propias ideas hasta transformarlas en creación individual. En primer lugar, las ideas deben buscarse dentro de uno mismo. Pero también puedes motivar el crecimiento de la idea, organizando debates o discusiones con tus compañeros o amigos, y rescatar lo positivo de los pensamientos de estas otras personas.

 

14.  Organiza el material


Este aspecto es fundamental para el éxito de una exposición o evaluación, por ello, merece un tratamiento especial, el que seguramente trataremos en detalle. No obstante prepara el apoyo digital con el discurso que acompañará cada pantalla, evitando distractores, respetando los tiempos y teniendo en cuenta los puntos de este resumen.

 

15.  Conoce al auditorio


En el caso que debas disertar ante un grupo de personas con algún fin determinado (un congreso, una presentación de producto, exposición de un plan de trabajo etc.), el conocimiento de las características del grupo ante el cual debes exponer es tan importante, que llega a decidir la forma y el fondo de los discursos. Los datos que interesan del auditorio son, entre otros, su interés por el tema, su nivel social, económico, educacional, intelectual, etc. De todos estos elementos deberás inferir cuál será la probable reacción del grupo ante ti (hostil, neutro o amistoso).
“La capacidad del auditorio define la profundidad con que se exponen los temas”.

 

16.  Utiliza un lenguaje acorde


Relacionado con el principio anterior, consiste en las características del léxico a utilizar. Este puede ser técnico, científico, simple, etc. La elección está determinada por el tipo de auditorio.

 

17.  Adáptate al auditorio


Un vez que conoces el tipo de auditorio que te ha tocado debes estar facultado intelectualmente para adaptarte al mismo. Los oradores experimentados tienen un sentido especial para adaptarse a los cambios anímicos del auditorio, durante el discurso. Un aspecto muy relacionado con la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias, en el discurso, es el dominio de un principio muy importante: la improvisación.

 

18.  Intenta improvisar


Siempre está la posibilidad de que en algún momento cualquiera, debas hablar sobre un tema que previamente no conocías. En estos casos debe improvisarse. Sin embargo, la improvisación nunca es total, siempre se acude a algún elemento adquirido con anterioridad. Pero esta experiencia hay que saber utilizarla.

 

19.  Conoce la ocasión


Es un principio de la oratoria: conocer la ocasión y circunstancias en que se desarrollará el discurso. Los puntos importantes a tener en cuenta son los siguientes:

a) Naturaleza de la ocasión.

b) Tiempo acordado para exponer.

c) Tamaño, acústicas y ayudas visuales en la sala.

d) Cantidad de oyentes.

e) Si es el único orador, o de lo contrario, en qué orden hablará.

f)  Temas que tocarán los demás oradores, si los hay.

 

20.  Sé sincero


Todos los conceptos que viertas deben ser fiel reflejo de tu forma de pensar. Para ello, juega un papel fundamental la elección del tema, pues debe ser uno realmente sentido y valorado por el orador. Esto da una dosis afectiva al discurso que despierta un interés en los oyentes muy superior al mero conocimiento intelectual del tema desplegado por el expositor.

Busca dentro del tema lo que más te conmueva o atrape la atención, lo que más deseos de comunicar te interesan, lo que entiendas que es práctico, aplicable, que ayuda.

 

21.  Ten confianza


Esta es una condición necesaria para no fracasar en la exposición, examen o clase especial. La forma de lograrla es enfrentar y superar el miedo oratorio. (Punto que será explayado más adelante).

 

22.  Usa la imaginación


Para llegar a ser un buen orador tienes que tener buena dosis de imaginación. Es una facultad que permite poner nuevos matices a tus ideas.

 

23.  Ten sentido del humor


Es un arma, que sabiéndola utilizar, se convierte en un gran aliado para despertar y mantener la atención de los oyentes.

 

24.  Hacer pensar y hacer sentir


La posibilidad de emocionarse, durante la disertación, no debe confundirse con sensiblería. No es conveniente abusar de este elemento, sino utilizarlo como un toque oportuno, sincero y certero. Es necesario que elijas el momento adecuado para la pincelada emotiva.

El buen orador debe realzar sus sentimientos; para lograrlo debes relatar alguna experiencia en primera persona, pues el auditorio siempre quiere saber qué sientes. No finjas sentimientos, pero tampoco los reprimas si son auténticos.

 

25.  Apela al sentido común


Es un elemento indispensable para no caer en el ridículo o en excentricidades. No sólo debe darse a nivel de las ideas, sino también en la presencia física (vestimenta, poses, movimientos, etc.).

Oradores con gran material teórico y buenas técnicas fracasan por falta de criterio y sentido común.

 

26.  Ayuda a tu memoria


Sin ella jamás se puede ser un buen orador. Hay muchas reglas mnemotécnicas que suelen ser de gran ayuda para hacer presentaciones, dar exámenes orales, etc.

 

27.   Sé modesto


Nunca deberás abusar de la ignorancia del auditorio, ni subestimarlo jamás.  

 

 

 

28.  Sé entusiasta


La mayoría de los éxitos se deben más al entusiasmo que a la capacidad. Muchas veces puede compensarse un bajo conocimiento del tema con una amplia dosis de entusiasmo. Por el contrario, oradores sin ese poder, fracasan a pesar de su gran capacidad.

 

29.  Mantente informado


Un buen orador debe mantenerse actualizado. Para ello es conveniente la confección de carpetas por temas, con varias ideas, que se van desarrollando y ampliando a través el tiempo.

 

30.  Ensaya u Exposición


Este principio se aplica a modo de práctica, a efectos de corregir posibles errores. Una forma es ante el espejo, tratando de corregir errores de postura. También es conveniente practicar ante algunas personas que se encargarán de criticar errores en la exposición. El discurso no conviene exponerlo en forma leída ni totalmente memorizado. La práctica debe ser de desarrollo de ideas y no de repetición de palabras.

 

31.  No uses muletillas


Son aquellas palabras que se utilizan, por lo general, para apoyarse en la exposición. Son, por ejemplo, los vocablos “bueno”, “esteee”, etc. Otra muletilla muy frecuente es toser en las pausas.

 

32.  Rescata las ideas principales


Consiste en la técnica de volver sobre las ideas principales. Se trata de repetir varias veces, en la exposición, las ideas fundamentales, siempre con palabras distintas, a efecto de no cansar a los oyentes.

 

33.  Acumula


Cada idea principal debe ser explicada con complementos y detalles que la refuercen, desarrollen y aclaren.

 

34.  Limítate


Es un principio que está en conflicto con los dos anteriores. Debes saber cómo pesar la importancia de las cuestiones que tratas. El principio de la limitación consiste en la brevedad del discurso. Se estima en 20 minutos el tiempo máximo de un buen discurso, y por lo tanto es imposible exponer más de tres ideas principales. Además, debes programar los detalles y complementos para no cargar demasiado la explicación de alguna idea principal a costa de otras.

Debes tener presente que los discursos más largos no necesariamente son los mejores. Ser conciso y poder abreviar lo que se dice a veces ayuda a no decir cosas que, por pretender ser demasiado extensivos, pueden llevarnos a situaciones embarazosas.

 

 

35.  Reserva conocimientos


Generalmente el auditorio o el tribunal examinador formulan preguntas sobre los temas tratados en la exposición. Debes fomentar esta costumbre, pero también puedes dirigir el sentido de las preguntas hacia los puntos que conoces. Para ello es preciso reservar una cantidad de conocimientos para ser utilizados en la respuesta a las preguntas, o para ampliar el tema.

 

36.  No polemices


No siempre las preguntas de los oyentes son bien intencionadas. Puede darse el caso de alguien que desee desacreditarte con preguntas capciosas o incómodas. Nunca debes establecer una polémica con el auditorio. Nada se gana con una discusión; por el contrario, la mejor manera de ganar una polémica es evitarla. En caso de ser necesario llamar la atención de algún oyente, debes hacerlo de forma indirecta, sin personalizar.

Si se trata de alguna pregunta molesta debes actuar de acuerdo a las siguientes técnicas:

 

1. Examina la pregunta en busca de ambigüedades.

2. Obliga al oyente a definirse.

3. Mantente siempre a la ofensiva, no permitiendo que el oyente, o todo el auditorio, tomen la rienda de la exposición.

4. Pon al oyente en su lugar con una contra-pregunta que lo silencie.

5. Luego de terminar con el oyente agresivo, no le prestes la más mínima atención.

6. Usa un recurso humorístico, pero no lo hagas a costa del oyente.

7. Nunca contestes una pregunta con deshonestidad. Si no sabes la respuesta, exprésalo.

8.  ¡El orador nunca debe enojarse!

 

37.  Habla en primera persona


Nunca debes decir “ustedes”, sino “nosotros”. Al usar expresiones en tercera persona, se da una impresión de superioridad muy molesta, que debes evitar.

 

38.  Cultiva las pausas


Es una buena medida para dar un descanso al auditorio y a uno mismo. Además, tienen el efecto de ponerse a tono con los pensamientos del auditorio. Las pausas no deben ser mayores de 2 segundos. Cuando hagas pausas, aprovéchalas para medir cómo va tu performance. Si el silencio es la respuesta, quiere decir que vas por buen camino. Si hay molestias en la sala, tales como: toses, movimientos en las sillas, quiere decir que estás aburriendo a tu audiencia y tendrás que ponerte más dinámico/a. La pausa demuestra aplomo... control... seguridad... correctamente medida demuestra confianza y reflexión. Úsala. Domínala. Las pausas son un excelente recurso para enfatizar. Permiten también mantener y controlar la atención.

 

39.  Respeta las reglas gramaticales


Es imprescindible que respetes las reglas gramaticales. Esto merece un tratamiento que excede esta instancia, no obstante se ensayarán algunas técnicas en clase.

 

40.  No olvide que la entonación da el sentido


Para que adviertas en este mismo momento la enorme importancia de la entonación, lea la frase siguiente poniendo el énfasis en la primera palabra:

Yo no dije que él robara el dinero’. (¿Quién lo dijo?)

Ahora léala varias veces poniendo el énfasis en otras partes de la frase:

‘¡Yo no dije que él robara el dinero!’ (¿Recuerda que yo haya dicho esto?)

‘¡Yo no dije que él robara el dinero!’. (¿Quién lo robó?)

‘¡Yo no dije que él robara el dinero!’ (¿Qué fue lo que robó?)

 

41.  Vocabulario


Algunos ejercicios que puedes realizar para mejorar tu comunicación oral y escrita:

a) Evita vulgarismos: Anota las palabras que más usas en tu vocabulario y luego busca sinónimos que las sustituyan. Además de estas palabras debes evitar las frases muy trilladas, tratando de utilizar oraciones propias que caractericen una expresión personal.

b) Amplía el vocabulario: Anota un mínimo de 5 palabras nuevas por día, con su significado. Luego utilízalas ese día en la conversación normal, por lo menos 5 veces cada palabra

c) Rompe la monotonía: Generalmente usamos uno o dos sustantivos y adjetivos en nuestra conversación. Debes buscar varios sinónimos de adjetivos que describan un objeto. Con práctica, puedes llegar a dar doce características distintas (adjetivos) de un objeto.

d) Busca sinónimos: Toma un texto cualquiera  y cambia los sustantivos y adjetivos. Para cada palabra habrá varios sinónimos, pero sólo uno será el correcto, el que no altere el sentido del texto. Esta ejercitación, si se hace con perseverancia, brinda excelentes resultados, que de inmediato pueden incorporarse al vocabulario.

La ampliación del léxico debe ser una motivación constante del orador. Basta con algunos minutos diarios de práctica.

 

42.  Presta atención a la voz

 

Debes llegar con su voz a todo el auditorio. Para ello es preciso que sigas algunas técnicas adecuadas.

 

a) Tórax erguido: ya sea de pie o sentado, debes mantener el tórax en línea recta, sin curvaturas. Esto amplía la capacidad torácica, permitiendo una mayor tonalidad vocal.

b) Respiración adecuada: Debes efectuar la inhalación por las vías nasales y la exhalación por la bocal. Esto evita el resecamiento de las cuerdas vocales, puesto que las fosas nasales tienen la propiedad de humedecer el aire.

Debes mantener constantemente el ritmo respiratorio, y adecuar las oraciones a ese ritmo, esto evita los molestos cortes “para respirar” mientras pronuncias una frase.

 

43.  Evita la monotonía

 

o        Aplica variedad en el tono de tu voz. Lleva a tu oyente por un paseo verbal por la montaña rusa. Crea entusiasmo en el lento ascenso desde el sendero hasta la cima. Haz pausas para crear expectativas... En seguida, una carrera rápida cuesta abajo (pausa...) y empieza el siguiente ascenso no pronunciado. Este cambio de ritmo entusiasma al oyente.

o        Cambia el ritmo de la voz; habla en voz alta y en voz  queda, rápido y despacio. Articula. Abre la boca, enuncia bien para que te entiendan.

44.  Usa fórmulas para presentar a un orador y para agradecer la entrega de un premio

 

Existen dos fórmulas altamente efectivas, que pueden ser recordadas con acrósticos y que sirven para:

a) presentar a un orador (acróstico: TÍO)

b) agradecer la entrega de un premio (acróstico: ARDA)

 

a) Si has sido designado/a como la persona que va a presentar a un orador, puedes seguir esta fórmula que te guiará con sencillez y eficiencia en lo que tienes que decir:

TÍO es el acróstico de: Tema, Interés y Orador.

Primero, debes referirte al Tema de la charla. En segundo lugar, debes despertar Interés destacando su importancia, actualidad o conveniencia. En tercer lugar, debes presentar al Orador, mencionando claramente su nombre y apellido.

 

b) Si has tenido la fortuna de ser honrado/a con un premio, puedes seguir esta fórmula que te guiará para decir, en una correcta secuencia, lo que conviene manifestar en estas ocasiones.

   ARDA es el acróstico de: Agradecimiento, Reconocimientos, Destino y Agradecimiento final.

Primero, Agradecer el premio que se te ha otorgado. Segundo, Reconocer el trabajo, la influencia, inspiración o colaboración de otras personas. Tercero, señalar el Destino que se le va a dar al premio. Cuarto, cerrar el discurso con un nuevo Agradecimiento por el premio, a modo de despedida.

 

 


La capacidad de la oratoria se aprende hablando, ensayando, equivocándose, corrigiendo.

 

Reconocidos oradores a lo largo de la historia han tenido que superar problemas que inicialmente creían imposibles. La voluntad es el secreto.

 

No te olvides de disfrutar, mientras hablas, por el hecho de hacerlo.

 

 

 

 

- 3- ACTIVIDAD NO PRESENCIAL: Prepare una exposición oral de dos (2) minutos de duración sobre un tema a elección para compartir en clase.

 

 

 

 

ESCRIBIR

 

Aunque hayamos leído mucho y sepamos mucho sobre nuestro tema, igual puede ser difícil empezar a escribir. Por eso presento algunos conectores que te pueden ayudar a desinhibirte frente al papel en blanco.

 

Conectores y relacionantes

 

- El ejemplo anterior descrito / - Resulta oportuno / - En el marco de las observaciones anteriores

- Después de lo anteriormente expuesto /- Todo lo anterior / - Sobre la base de las consideraciones anteriores / - En ese mismo sentido/ - En el orden de las ideas anteriores / - De acuerdo con los razonamientos que se han venido realizando/ - Es evidente entonces que /

-Después de las consideraciones anteriores/ - En este mismo orden y dirección/- Según se ha citado/- Con referencia a lo anterior/- Hecha la observación anterior/- Por las consideraciones anteriores/- En este orden de ideas se puede citar/- Se observa claramente/- Dadas las condiciones que anteceden/- A manera de resumen final/- En efecto/- Como ya se ha aclarado/

- Cabe agregar/- Según se ha visto/- Como puede observarse/- En referencia a la clasificación anterior/- En ese propósito/- Significa entonces que/- De los anteriores planteamientos se deduce que/- Ante la situación planteada/- A lo largo de los planteamientos hechos/- A los efectos de este

- Tal como se ha visto/- Hechas las consideraciones anteriores/- Tal como se observa

 

Para parafrasear

Es decir, en otras palabras, brevemente, de hecho, cabe decir que, o lo que es lo mismo, lo que quiere decir (demostrar, explicar…) que, en efecto

 

Para indicar orden

Primero, segundo, por otra parte, poa la otra, en primer (segundo, tercer, último…) lugar/ término. Seguidamente, luego, para empezar, para continuar, para dar continuidad, se expone, seguidamente, finalmente, posteriormente.

 

Para indicar conclusión o consecuencia

En consecuencia, por lo tanto, como resultado de, como consecuencia de esto (eso, aquello), de acuerdo con, atendiendo a, de todo esto se desprende que, en atención a, por todo lo dicho, en tal sentido, como resultado de, tanto… que, tan… que, en síntesis, por esta razón, en suma, finalmente.

 

Para establecer comparaciones

De la misma manera que, igualmente, en (de) igual forma que, en las mismas (mejores, peores) circunstancias, mejor (peor) que esta situación, mayor (menor) que, comparativamente con, de manera semejante.

 

 

 

 

Para indicar relación temporal

Posteriormente, entonces, después, al mismo tiempo, antes, ahora, hoy día, actualmente, en estos (esos, aquellos) momentos, ulteriormente, en la actualidad, en la posteridad, en otra época, pasado el (este, ese, aquel) tiempo, prospectivamente, mientras tanto, luego.

 

Para añadir ideas

Además, asimismo (o así mismo), también, de nuevo, por su parte, otra vez, al mismo tiempo, igualmente, en igual forma, por sobre todo, sobre la base de, con base, en la misma forma, en adelante, como afirmaremos, otras veces, pues, ahora bien, es conveniente (preciso, necesario, interesante, importante…) que, adicionalmente, de igual manera.

 

Para presentar una idea que limita, opone o niega la idea anteriormente expresada

Sin embargo, no obstante, en otro orden de ideas pero, de otro modo, por el contrario, aún cuando, a pesar de, no obstante, si bien es cierto que…, no es menos cierto (que, empero) en oposición a, enfrentando (enfrentando a), contrariamente a lo que se ha expresado, en cambio.

 

Para ejemplificar

Para ilustrar esto, por ejemplo, como puede apreciarse (verse, suponerse, inferirse, entenderse…), como se puede entender, ver suponer, constatar, comprobar, para ejemplificar tal (tales) consideraciones el autor (periodista, escritor, poeta, narrador, ensayista, fulano de tal…) nos explica (expone, ofrece, aclara, explicita…) que, un ejemplo de esto.

 

Para enunciar tópicos

Con respecto a, puntualmente con, en relación con, en lo que se refiere a, en lo que respecta a, con referencia a…

 

Para indicar relaciones especiales

Aquí, en lugar de, más adelante, sobre, más abajo, sufram, infram, en este (ese, aquel) lugar.

 

Para indicar relaciones modales

Así, de la misma manera, del mismo modo, a propósito de, de tal modo (manera, forma…)

 

Para indicar relaciones causales

Debido a esto (eso, aquello), por esto (esa, aquella) causa (situación, labor, razón…, puesto que, dado que, visto que, supuesto que, ya que, por esto (eso, aquello).

 

Para expresar opiniones enfáticas

A mi (nuestro) juicio, yo pienso (sostengo, creo,, propongo, afirmo, niego) que, según mi (nuestra) opinión (óptica, manera de ver, cosmovisión), de acuerdo con mi punto de vista, es conveniente (preciso, necesario, importante…) recalcar que, yo difiero de, (concuerdo con), nosotros sostenemos.

 

Para indicar que se va a concluir

Finalmente, para concluir (finalizar, terminar), a manera de conclusión, como conclusión, para dar por concluido (finalizado, terminado, acabado), en fin, en último lugar, como final.

 

 

Anotaciones Gramaticales

 

A veces nos corrigen formas expresivas y no sabemos bien por qué. Muchos son modismos que se trasladan del lenguaje oral al escrito.

 

―deber + infinitivo= obligatoriedad

―deber de + infinitivo= probabilidad

 

EJEMPLO:

- Debes ser más cuidadoso con tus objetos personales (obligatoriedad)

- Deben de ser las ocho más o menos (probabilidad)

 

o   Se deben evitar las expresiones cada vez más extendidas: “a nivel de” y “en base a” empleando otras construcciones que las eviten.

 

EJEMPLO:

- Hizo el análisis en base a los datos (INCORRECTO) por 

- Hizo el análisis sobre la base de los datos o con base en los datos (CORRECTO)

 

o   También el llamado ―dequísmo,  cada vez más común en la lengua hablada se traslada a la escrita. Consiste en usar la preposición “de” innecesariamente.

 

EJEMPLO:

―”Pienso de que” en lugar de “Pienso que”

―”Digo de que” en lugar de “Digo que” etc.

 

o    Por el contrario y propio de puristas, suele incurrirse en el “adequísmo” que consiste en la supresión incorrecta del “de” cuando es necesario que conste o figure.

 

EJEMPLO:

―Estar seguro que…  en lugar de ―Estar seguro de que / estar persuadido de que…

 

o   “a”+ infinitivo como complemento de un nombre es un galicismo que se ha de evitar.

 

EJEMPLO:

―Textos a comentar… en lugar de ― Textos que se van a comentar…,

―Procedimiento a seguir…  en lugar de ―Procedimientos que se va a seguir o se ha de seguir…

 

 

o   Se debe evitar el gerundio que indique posterioridad

EJEMPLO:

―Se produjo un accidente, muriendo tres personas!, en lugar de ― Se produjo un accidente y murieron tres personas.

 

o   En concordancia de los nombres colectivos conviene usar el singular

 

EJEMPLO:

―La mayoría de los presentes votaron… en lugar del correcto ―la mayoría de los presentes votó ―El pelotón de corredores pasaron por la meta- en lugar del correcto ―el pelotón de corredores pasó por la meta.

 

o   El verbo propio es más rápido, conciso y preciso que un verbo más completo

 

EJEMPLO:

―dar comienzo... por ―comenzar, ―poner de manifiesto… por ―manifestar, ―darse a la fuga… por ―fugarse, dar por terminado… por ―terminar, llevar a cabo… por

―efectuar ―tomar un acuerdo…por ―acordar ―hacer público…por ―publicar, ―dar

Aviso, por ―avisar

 

o   Es incorrecto el uso del ―”es por esto que” para expresar causa

 

EJEMPLO:

―Es por eso que no vine… en lugar de ―Por eso no vine…

 

o   Nunca escribir coma entre sujeto y verbo

 

EJEMPLO:

―El gato, tenía hambre - por ―El gato tenía hambre

 

o   Son sólo los adverbios los que modifican los verbos, no los adjetivos.

 

Por eso no es correcto escribir ―trabajar duro- sino ―trabaja duramente,

―entrena fuerte-  sino ―entrena fuertemente

 

 

o   No debe usarse un gerundio como participio del presente, es decir como adjetivo en función de atributo.

EJEMPLO:

 

―Un barril conteniendo mucho vino-  en lugar de ―un barril que contenía/contiene mucho vino. Sólo se admiten las excepciones ―agua hirviendo -  y ―palo ardiendo.

o   También es incorrecto el uso del gerundio cuando indica una acción posterior a la principal.

 

EJEMPLO:

―Viajó a Mendoza, asistiendo a la boda de una amiga -  por ―Viajó a Mendoza donde asistió a la boda de una amiga.

 

o   La expresión  “etcétera” significa aproximadamente, las demás cosas, y otros.

 No es correcto por tanto aunque es muy corriente. (La expresión “etc”, ya no se utiliza y está eliminada del diccionario de la Real Academia Española).

 

Otras Sugerencias

 

Fórmulas de expresión de existencia

Hay muchos autores... por: Existen diversos autores.

 

Fórmulas de expresión de obligatoriedad

Hay que… Tenemos que… por: Se debe… Es necesario...

 

Fórmulas de atribución de ideas

Los autores dicen que… por: los autores sostienen/ señalan/ indican/ argumentan/defienden/ que

 

Fórmulas de expresión de relevancia

X es muy bueno, X es muy interesante por: X es adecuado, X es relevante, X es pertinente…

Además de utilizar adjetivos más formales, en un Artículo Científico o en un Trabajo que será sometido a evaluación no se puede adjetivar sin argumentos. Es decir, no se pueden expresar juicios sin fundamentación.

 

En rigor, estas formulas de expresión deberían seguir los siguientes patrones: Es adecuado, ya que.; es pertinente porque; es relevante, en cuanto a que…

 

Inscripción de las personas: el nosotros de modestia, la impersonalidad y la pasividad

En un artículo de investigación científica o trabajo final se debe utilizar formas impersonales o bien pasivas. El fin de la utilización de estas estructuras es objetivizar los conocimientos presentados como si fueran independientes de los agentes que participan en los procesos de investigación y comunicación científica. La necesidad de objetividad requiere el ocultamiento del sujeto que conoce, enfatizando la presentación del objeto de estudio, es decir, el mundo al cual se hace referencia.

a) Generalmente no se utiliza el pronombre de primera persona singular, sea de forma explícita o a través de la desinencia verbal:

En este trabajo, revisaré por: en este trabajo, se revisará.

Se prefiere, en estos casos, bien el uso de construcciones pasivas e impersonales o bien el uso del nosotros de modestia expresado a través de la desinencia verbal:

En este trabajo, revisaremos las propuestas de…

 

b) Un recurso muy utilizado en la redacción de un artículo o trabajo final es la nominalización deverbal, la cual cumple distintas funciones, entre ellas, ocultar a los participantes y compactar información. Esta se define como un recurso gramatical por medio del cual un proceso se presenta como un producto o un estado. Morfológicamente supone pasar de una categoría gramatical a otra:

Los investigadores observaron a los alumnos participar por: La observación de la participación de los alumnos…

 

Cambio de verbo a sustantivo:

Nombrar por: nombramiento

Disectar por: disección

Oxidar por: oxidación

Evolucionar por: evolución

Proceder por: procedimiento

 

También es frecuente (aunque menos que la deverbal) la nominalización deadjetival que tiene como función expresar una característica como un producto, lo que también ayuda a una presentación objetiva de los fenómenos investigados.

 

Cambio de adjetivo a sustantivo

Real por: realidad

Incoherente por: incoherencia

Excepcional por: excepción

Funcional por: funcionalidad

 

c) Fórmulas para referirse al trabajo mismo

Existe una serie de sustantivos (también asociados a verbos) que se utilizan para referirse al trabajo mismo, lo que implica concebirlo como un objeto y, por lo tanto, como una forma de ocultar a las personas:

En este(a) Trabajo/investigación/estudio/indagación/pesquisa se investigan/ se estudian, se indagan/ se examinan/ se exploran.

 

 

 

 

 

 

No te cohíbas.

Debes aprender a reponerte de las críticas destructivas.

A escribir se aprende.

Las formas son convenciones, hoy están vigentes estas, no siempre fue así y mañana pueden cambiar.

EL BUEN MAESTRO ES AQUEL QUE HACE FÁCIL LO QUE PODRÍA SER DIFÍCIL.

 

 

 

- 4- ACTIVIDAD NO PRESENCIAL:

 

A -   Elabore un texto de 200 a 250 palabras sobre un tema a lección.

B-    Elabore  en no más de una carilla, un texto que describa sus gustos personales, expectativas frente a la carrera, actividades que le gustaría realizar – libere su mente- teniendo en cuenta las sugerencias.

 

 

 

EVALUACIÓN DEL CURSO: Entrega de la Actividad No Presencial 4 (A y B)  y exposición oral (Lectura).

 

BIBLIOGRAFÍA

 

- Portal Técnicas de Estudio.  www.Tecnicas-de-Estudio.org

- Revista de Educación y Cultura. Global Educational Supplies y Solutions, www.gessmexico.com

- Lizabe, Gladys y otra. “Aprender a pensar en la universidad” (en prensa)

 

 

EL SER HUMANO QUE ESTUDIA Y DESARROLLA SUS APTITUDES INTELECTUALES Y EMOCIONALES TIENE MÁS POSIBILIDADES DE PROGRESO EN LA VIDA Y, OBVIAMENTE, HABRÁ DE SENTIRSE MEJOR CONSIGO MISMO.